Construir una imagen de marca sólida y realizar acciones de branding es uno de los pilares para que una startup alcance el éxito y fortalezca su identidad corporativa ante los consumidores.

Los beneficios estratégicos que el branding puede implicar para las nuevas startups son casi infinitos. Esta noción alude al proceso de construcción de una marca, siguiendo una estrategia a para gestionar los activos vinculados, ya sea de manera directa o indirecta, al nombre comercial y a los correspondientes logotipos o símbolos. Los elementos visuales influyen en el valor de la marca y en el comportamiento de los clientes. Si una startup consigue tener un valor elevado, una identidad corporativa potente y un buen posicionamiento en el mercado será una fuente de ingresos estable y segura a largo plazo. Para ello, el branding es la táctica para resaltar el poder de una marca, especialmente sus valores intangibles como la singularidad y la credibilidad, que permiten diferenciarse de la competencia y causar un impacto único en el mercado.

Estas son las 7 razones claves por las cuales el branding es fundamental para todas esas nuevas empresas con un enfoque creativo e innovador y que desean hacerse un hueco en el ecosistema empresarial:

  1. El branding no es solo el nombre de tu empresa: Aunque el naming es fundamental dentro del proceso de creación de un negocio, el branding abarca mucho más que el nombre o el diseño, constituye una estrategía sólida que permite presentar a nuestros clientes un promesa clara.
  2. El posicionamiento de marca como clave de ventas: La comercialización depende en una medida enorme de la construcción de la identidad corporativa y la medición de las percepciones de los usuarios. Aunque a muchos el concepto les resulte abstracto, el branding es la brújula para construir una relación fuerte en las comunicaciones con los clientes.
  3. Puedes motivar e influir en el comportamiento de los clientes: Si una marca les ofrece contenido relevante, una promesa que contenga un vínculo emotivo y una personalidad atractiva, estarán más dispuestos a apostar por las soluciones que les ofreces frente a la competencia.
  4. El desarrollo y la implementación de una estrategia de marca perspicaz pone siempre el foco en el cliente objetivo, y es fundamental para dirigirse a los millennials, más desligados de la publicidad convencional pero usuarios habituales y comprometidos con las redes sociales.
  5. Detectar las emociones más importantes para una marca es básico en el branding, orientándose hacia las necesidades del cliente y el producto o servicio. Habitualmente, la más importantes en la construcción de una marca son la confianza, la autenticidad y la credibilidad. Si consigues suscitarlas, te habrás ganado a los millenials.
  6. La innovación se refuerza con la creatividad: Si tienes un producto disruptivo o rupturista que pueda mejorar la vida de los usuarios, el branding -a través de estrategias creativas como el “think outside the box”, el brainstorming o la gamificación- puede construir los canales para llegar a tu target y darte a conocer como la mejor solución para sus necesidades.
  7. Utilizar vehículos eficaces como la narrativa del storytelling es parte del branding actual: Además de las opciones tradicionales, el mundo digital proporciona instrumentos y plataformas ideales para reflejar la personalidad de la marca e interaccionar con tu público, recibiendo feedback e integrando nuevas soluciones creativas en la plantilla, en las dinámicas y en el propio departamento de marketing.

Las startups, cuyos métodos se aplican incluso a las grandes corporaciones, deben tener un posicionamiento de marca definido que les resulte útil para enfrentarse a nuevos retos, ser todavía más creativos, ampliar su presencia en el mercado o detectar nuevas oportunidades de crecimiento.